¿QUÉ SUCEDE CON MI CUERPO Y EMOCIONES EN EL POSTPARTO? SEGUNDA PARTE

A lo largo de todo el postparto (algunos especialistas mencionan que puede durar un año o más) hay un desequilibrio hormonal. En el embarazo tenías en tu cuerpo hormonas (progesterona, estrógenos, gonadotropina corionica, lactógeno placentario) las cuales al nacer tu bebé y en el trabajo de parto (oxitocina y endorfinas) fueron segregadas, y a la salida de la placenta estas hormonas disminuyen considerablemente sus niveles para dar paso a otra hormona llamada prolactina que es la encargada de la producción de leche.


A nivel endócrino, tu cuerpo sufre un desequilibrio hormonal, por tal motivo en el puerperio es común y de cierta forma normal sentir un poco de tristeza o una ligera depresión (baby blues) la cual es pasajera. Todo este proceso hormonal influye en tu estado emocional. Es común que pases de la alegría al llanto con facilidad, al orgullo, satisfacción y enojo. Estos sentimientos (además) se ven influídos por el entorno sociocultural y psicológico que nos rodea. Desde la perspectiva psicosocial, el postparto puede ser una experiencia difícil para las madres por las demandas del recién nacido y por el deseo de cumplir con las tareas maternales de la mejor manera posible. Además a esto se suma las funciones laborales y las funciones del mantenimiento dentro del hogar. Las madres suelen sentir inseguridad a cerca de la forma en que deben cumplir estas funciones maternales, provocando cierto estrés por la presión social.


En el puerperio es muy importante que la nueva mamá tenga el apoyo de la pareja en las tareas del hogar y en el cuidado del recién nacido. Además, tener a personas cercanas que le brinden apoyo como la madre, hermana, amiga ayudará a que se pase de la mejor manera esta etapa.


Regresando un poco a la parte física del postparto, es importante mencionar los signos de alerta. En las primeras 24 horas si existiera sangrado permanente, comunicárselo al personal de salud. Nauseas y vómito, palidez de la piel tampoco son síntomas normales. Si existiera dolor abdominal y fiebre de igual forma comunicarlo inmediatamente así como si hubiera dolor intenso en alguna de las piernas.


En la primera semana los signos de alerta son: fiebre, hemorragia, dolor en el abdomen, pecho o piernas. Grietas o signos de infección en los pezones indican un mal agarre del bebé al pecho y te recomiendo una consulta con alguna asesora en lactancia, quien te corregirá y apoyará para que continúes con tu lactancia y la disfrutes. Recuerda que la lactancia no debe de doler.


De la segunda a la sexta semana un signo de alerta son grietas en el pezón o inflamación en los senos. De igual manera una asesora en lactancia te ayudará a identificar cual es la causa del problema. Un tema muy importante del cual se habla poco, es de las visitas postparto de familiares y amigos en el hospital y en la casa. Yo siempre les recomiendo a las parejas que toman el curso de preparación al nacimiento conmigo, que platiquen este tema antes de que nazca el bebé con sus familiares. Por ejemplo, puede ser que la mamá no quiera tener visitas inmediatamente pues se está acoplando a la nueva rutina, o está aprendiendo a amamantar y le resulta incómodo atenderlas. Otro ejemplo, puede ser que amigos cercanos tengan el hábito de fumar, y ustedes prefieren que por el momento dichas amistades no carguen al bebé. En fin, el chiste es platicarlo, sabemos que el nacimiento de un bebé siempre es momento de alegría y todos lo quieren conocer, sin embargo, lo primordial es el bienestar de la madre y el bebé.




©2019 by Mejor Mujer, Mejor Mamá. Proudly created with Wix.com

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now