MADRE: TU ERES MI EJEMPLO

Desde que estaba en tu vientre, iba aprendiendo de ti mamá. Lo que tu sentías, yo también lo sentía pero en mayor intensidad. Si estabas feliz, yo estaba eufórica, si estabas preocupada, yo me ponía triste. Me acostumbré a escuchar el latido de tu corazón y eso me hacía estar tranquila. Escuchar tu voz era mi mayor satisfacción. Cuando me cantabas, platicabas y acariciabas desde tu vientre, yo me sentía plena y amada. Nuestra conexión era absoluta. Si esto sentía estando dentro de ti, ahora que estoy afuera es lo mismo para mí, entonces, ¿por qué te sorprendes de que reacciono y hago lo que tu haces?.


Recuerda madre, que yo soy tu espejo. Eres mi ejemplo a seguir como persona. Asumo que todo lo haces bien y es por eso que quiero ser como tú. Aunque me digas que no me comporte de tal forma, yo lo sigo haciendo porque tú ante la misma situación reaccionas igual y para mí eso es lo correcto. Me desconcierto cuando me regañas porque no me dejo poner la ropa que tu me elegiste, pero tu siempre te cambias de ropa varias veces porque dices que no se te ve bien. Me desconcierto cuando me regañas porque dije una mala palabra, pero tú cuando manejas se las dices a quien no te dejó pasar. Me desconcierto cuando me regañas porque no me terminé el lunch, y tú pocas veces desayunas. Me desconcierto cuando me regañas porque dices que nunca me quedo callada y te resongo, sin embargo, yo siempre veo que dices lo que piensas. Me desconcierto cuando me regañas porque me molesté de que mi hermano desacomodó mis juguetes, y tu no soportas que tu cuarto esté desordenado. Me desconcierto cuando me regañas porque hablo muy fuerte, y tú a veces nos gritas a nosotros. Me desconcierto cuando me regañas porque ví toda la tarde la televisión, y tu nos dices que te dejemos ver tranquila tu serie favorita. Me desconcierto cuando me regañas porque en la escuela no trabajé como debía, y tu dejas tu trabajo pendiente. Me desconcierto cuando me regañas porque en una fiesta tomé un trago de refresco, y veo que tú en cualquier reunión lo tomas. Me desconcierto cuando me dices que ahorre, y veo cómo compras en las tiendas.


Sé que muchas veces no quieres que sea como tu y me lo has expresado. No entiendo por qué no quieres que sea como tu, si tu eres mi máxima en el mundo, eres perfecta y única. Soy tu admiradora número uno y quiero seguir tus pasos. Admiro lo que haces, admiro como eres con la gente, admiro tu trabajo, admiro la gran mujer que eres.


Mamá, no solo estoy aprendiendo de ti las cosas que a tu parecer son negativas. También te he aprendido muchas cosas positivas. Por ejemplo, te veo trabajar hasta tarde y me has enseñado que para llegar a un objetivo hay que trabajar diario, por eso no me gusta faltar a la escuela ni a mis talleres en la tarde ni cuando estoy enferma. He aprendido en qué ocasiones quedarme callada para no lastimar a los demás, pues he visto que tú sabes escuchar muy bien a las personas. Te he visto la forma en cómo respetas a los animales y a la naturaleza, y yo sigo tus pasos no tirando la basura a la calle y sabes el amor que le tengo a los animales. He visto que para toda pregunta, tienes una respuesta, quiero ser como tú y mi manera de serlo es leyendo, sabes que amo los libros. Sé que te encanta trabajar con bebés y sabes que mi muñeca favorita lleva una bata blanca y mis muñecos favoritos son bebés.


Todo el día, y a todas horas te estoy observando aunque tu no te des cuenta. Te amo así como eres con tus defectos y virtudes, y aunque no lo quieras, tu eres mi ejemplo.


Madre, ahora soy niña, pero cuando sea mayor, quiero que sigas siendo mi ejemplo…




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