LA CASA DE LOS ABUELOS ES MÁGICA

La casa de los abuelos siempre es mágica para cualquier niño. Es el lugar donde encuentran el amor verdadero e incondicional demostrado de diferente manera a lo que uno como madre o padre les puede demostrar. Es el lugar ideal para romper con la rutina y experimentar cosas diferentes. Es en donde pueden ser ellos mismos sin recibir críticas y regaños. Es el lugar donde ellos se sienten queridos así como son, con sus virtudes y defectos. Es el lugar más reconfortante y tranquilo para descansar. Simplemente es de sus lugares favoritos.


Ya sea que la casa de los abuelos se encuentre dentro de la ciudad o en provincia, siempre es emocionante y motivo de alegría cuando les comunicamos que iremos de visita con los abuelos. A veces hay oportunidad de ir algún fin de semana o en las vacaciones. Afortunados son los nietos que tienen cerca la casa de sus abuelos y los visitan varios días a la semana. Y aún más afortunados los que tienen el privilegio de ser cuidados por ellos. Los abuelos siempre transmiten paz, consienten más, procuran sin recibir nada a cambio, demuestran porque aman, escuchan sin interrumpir, apoyan sin cuestionar. Y cuando los niños están al cuidado de ellos, (el tiempo que sea) se sienten valorados y amados.


Las vacaciones en casa de los abuelos son súper divertidas. En primera, escuchar esas mágicas historias de alguno de ellos es exquisito. Jugar en el jardín y ver cómo las hormigas hacen equipo y entre varias llevan una pepita a su hormiguero es impresionante. Contemplar cómo el caracol camina lentamente para llegar al pasto es cautivador. Observar al colibrí mover sus alas y extraer con su pico el néctar de las flores es conmovedor. Ver la majestuosidad del pájaro azul actuando como depredador es imponente. Observar las inmensas telarañas tan exactas es impactante. Regar el jardín o las plantas para los niños no es cansado ni tedioso, es una actividad motivante y divertida pues hay agua de por medio y eso siempre es emocionante. Recoger las hojas secas, quitar las ramas y flores marchitas, recortar el pasto crecido se convierten en las actividades más divertidas de las vacaciones. Además, poder observar en cada vacación el cambio de estación por medio de las plantas conlleva mucho aprendizaje. Los niños son felices con esas “simples” experiencias, las cuales en la ciudad es difícil experimentarlas. Otro motivo de por qué la casa de los abuelos es mágica.


La casa de los abuelos es atrayente porque igual en ella se encuentra implícita la niñez de los padres. Para los niños es interesante descubrir algunos aspectos que revelan la vida de su madre o su padre. Encontrar fotos o detalles “antiguos” es maravilloso para ellos. Que los abuelos les platiquen anécdotas de cuando su mamá o papá eran pequeños es interesante. Comer los guisos que preparan los abuelos y aprender nuevos sabores es delicioso. Bañarse en tina y quedarse por horas en el agua hasta quedar con la piel arrugada es de lo que más desean. Compartir palomitas viendo una película en medio de los abuelos y poder dormirse tarde sin que nadie los regañe solo lo pueden hacer en esa casa mágica.


Por esto y por muchas cosas más, la casa de los abuelos siempre va a ser un lugar fascinante y mágico para los niños. Hay que promover en nuestros hijos estas visitas. Hacerlas más frecuentes, pues los niños necesitan además de sentir el amor de sus abuelos, aprender esas cosas “simples” que sin ellos no las aprenderían. Si los abuelos viven en la ciudad, puedes permitir que tu hijo se quede a dormir de vez en cuando con ellos. Si los abuelos viven en provincia, qué mejores vacaciones o puentes para ti y tu familia que disfrutar la tranquilidad que nos da la casa mágica de los abuelos.





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