CUANDO TU HIJO TE DEDICA SUS TRABAJOS DE LA ESCUELA



Qué bonito se siente cuando recoges a tu hija o hijo de la escuela y sale emocionado llevando en sus manitas un trabajo en el que puso todo su esfuerzo y te lo regala. Seguramente el tiempo que invirtió en hacerlo estuvo pensando en ti. Seguramente se esforzó mucho en la limpieza y presentación para que te agradara. Seguramente cuando lo terminó se sintió orgulloso de él mismo tanto que te dedica su esfuerzo. Seguramente eres lo más importante en su vida y de esa forma te lo expresa.


Tú toda emocionada, con la lagrimita de felicidad se lo recibes con un abrazo y un beso. Le agradeces el detalle. Le dices ¡qué bonito! ¡me encantó!. Y él, se siente satisfecho con tu reacción. Ya sea un dibujo, alguna manualidad, el alimento que hizo en el taller de cocina, su primera suma, sus primeros enunciados. En fin, por pequeño que nos parezca, ese trabajo lleva implícito su dedicación y esfuerzo y a nosotras como madres nos toca valorarlo tal como está. Tal vez no es un trabajo perfecto o está sucio o chueco, tal vez no sabe rico o tiene errores. Pero le dedicó una gran parte del día y eso basta para que sea perfecto para nosotras.


Siempre hay que valorar cada trabajo que hagan en la escuela. No hay que hacerlo menos, hay que ponerlo a la vista de todos para que él se sienta motivado a seguir haciéndolo. Colgarlo en el refri, ponerlo en la mesa de centro, colocarlo de adorno en el buró de tu cuarto. Con esas aciones, él se sentirá feliz y reconocido. Nunca lo tires a la basura y que él lo vea, eso sería la peor traición. Nunca le digas, ¡está muy sucio! ¡está mal hecho! ¡regálamelo cuando lo hagas mejor!. Esas expresiones hieren su corazón frágil y su autoestima.


Cuando son dibujos, no dudes en preguntarle quiénes son cada uno. Alguna figura humana la puede hacer más grande que las otras, eso indica que dicha persona es quien considera más importante. No vamos a entrar en detalles de interpretación porque para ello son necesarias varias pruebas, sin embargo, es interesante ver cómo percibe a su familia, los colores que usa para cada uno, el cabello, los ojos. Cuando son manualidades, puedes ver el desarrollo de su motricidad. Cuando es algún texto escrito, de español o matemáticas revisar cómo hace las letras y números. Si es más grande, asesorarlo en su ortografía.


Principalmente en la edad preescolar es cuando a los niños les gusta regalar sus trabajos a sus padres. Es cuando tú eres el centro en su vida. En primaria empiezan con otros intereses principalmente sociales, sin embargo, también es emocionante cuando en esta edad llegan con un dibujo, una carta o lo que sea para ti. Les cuento que mi hijo menor (de 6 años y que ya va en primaria) le gusta hacerme pequeños libros con dibujos y texto, hace pequeñas historias y al final me pone una dedicatoria de amor. A mi hija mayor (de 8 años) le encanta hacerme cartitas y dibujos en donde me expresa lo mucho que me ama. También a veces me traen de su colegio algún trabajo que hicieron en cartulina, hace poco mi niño me trajo los continentes que él mismo dibujó, en otra ocasión me trajo las figuras geométricas igual plasmadas en cartulina.


Lo que yo acostumbro a hacer, es tomarle foto a las cosas que me regalan. Las exhibo en la casa por unos días. Si es una carta o algún dibujo que me encantó, lo guardo en una caja. Después de que pasa la euforia y ellos notaron que me encantó lo que me trajeron, lo desparezco sigilosamente. ¡Perdón! ¡Sino mi casa estaría llena de manualidades de ellos!. Y seguramente a ti te pasa lo mismo…


Escrito por: Gabriela García (Mamá de 2, Psicóloga, Educadora Perinatal-Doula y Asesora en Lactancia)



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